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Exfoliantes

Los exfoliantes faciales son un producto de cosmética que eliminan las células muertas de la piel, dejando el rostro limpio de impurezas y dando luminosidad a la piel.

La piel se queda suave y preparada para cualquier tratamiento de belleza, pero para ello debemos incorporarlo en nuestra rutina de belleza. Debemos usar el exfoliante que se adapte a nuestro tipo de piel según si es mixta, grasa, seca o sensible.

En el mercado existe una gran variedad de exfoliantes faciales, dependiendo de nuestro tipo de piel y con una gran variedad de texturas. Hay exfoliantes para cara y para cuerpo no se puede usar el mismo exfoliante, ya que la piel del rostro y la piel del cuerpo es distinta.

¿Cuándo aplicar exfoliante facial?

Antes de aplicar el exfoliante facial hay que humedecer la piel y debe estar limpia, así estará preparada para el tratamiento que necesite.

Se aplica pequeñas dosis sobre el rostro y el cuello se masajea la zona suavemente con movimientos circulares. Después quitamos el producto con abundante agua y así retiramos todas las impurezas y células muertas de la piel.

Tenemos que evitar la zona alrededor de los ojos y los labios ya que esta piel es más frágil. Debemos exfoliar la piel una o dos veces por semana, ya que esto consigue que la crema hidratante penetre mejor y cualquier tratamiento que hagamos sea más efectivo.

Al eliminar las impurezas de la piel se evita que se congestionen los poros y acumulen impurezas en la piel proporcionando luminosidad.

¿Para qué sirve el exfoliante facial?

La exfoliación sirve para eliminar las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel impidiéndole respirar. Las células de la piel se multiplican, renuevan y, una vez que mueren, se acumulan en los poros provocando la liberación de un exceso de grasa.

Los poros obstruidos, además, impiden la absorción de los ingredientes antiedad o hidratantes de los tratamientos de belleza. Es por esto que una limpieza profunda de la piel es necesaria para gozar de una buena salud cutánea.

La exfoliación acelera este fenómeno natural estimulando la regeneración celular y la microcirculación sanguínea de superficie. Por todo ello la piel retoma su suavidad y flexibilidad.